El rematador encendía una vela que tenía un alfiler atravesado a cierta altura. Podían hacerse posturas hasta el momento en que caía el alfiler, correspondiendo la adjudicación a la última oferta.


La escena reproduce una subasta pública en el "Lloyd,s Coffe" de Londres,
 allá por el año 1688.



El Remate

El remate industrial, en forma particular, logra imponerse en el País; luego de que remates de inmuebles, hacienda y obras de arte ya lo habían hecho, es que existía cierta reticencia a la realización de la "subasta", debido a que la misma llevaba implícita la frase "bandera de remate".

Apelando al significado etimológico la "subasta" según el diccionario de la Real Academia Española dice "Del lat. SUB-HASTA, bajo la lanza, porque la venta del botín cogido en la guerra se anunciaba con una lanza"; SACAR A PUBLICA SUBASTA UNA COSA: ofrecerla a quien haga proposiciones más ventajosas en las condiciones prefijadas; REMATE: postura o proposición que obtiene la preferencia y se hace eficaz logrando la adjudicación en subastas o almonedas para compra-ventas, arriendos, obras o servicios; ALMONEDAS: venta pública de bienes muebles con licitación y puja.

Observamos entonces que si bien se trataba en su origen de la venta del botín de guerra, la definición se amplía con el significado de SACAR A PUBLICA SUBASTA UNA COSA y se perfecciona con las de REMATE y ALMONEDAS, en las que queda manifiestamente expresado la preferencia de proposiciones y el concepto de puja.

Y la puja aparece pues, como el condimento más interesante en este tipo de ventas, ya que al convocar a potenciales interesados el concepto se hace presente.

Hacen ya unas cuantas décadas la especialización de la actividad se desarrolla dejando de lado ciertos tabúes, de forma tal que numerosas empresas Privadas y/o Públicas adoptan el "remate" como una forma de venta; con el que se permite obtener el mejor precio ya que distintos oferentes pujarán por resultar adjudicatarios del lote de su interés, con el cual se cobra de inmediato puesto que el retiro de toda compra en remate es previo pago de la misma y, además, despreocupa al empresario de desarmes, carga y transporte ya que el adquirente se hace cargo de esas tareas.

La continua realización de remates industriales ordenados en forma particular ha llegado a formar una conciencia compradora-vendedora, de tal suerte que los interesados no sólo utilizan el sistema para vender, sino que también concurren al remate para adquirir bienes, siendo cada vez mayor la afluencia de asistentes.

Desde luego que la adopción del sistema por parte del empresario, obliga a los profesionales intervinientes a una constante capacitación.

Es fundamental brindar un servicio eficiente para lo cual se debe estar preparado, ya que toda vez que el mecanismo se pone en marcha hay que demostrar conocimientos técnicos, organizativos y también publicitarios.

La publicidad representa un papel relevante para la realización de una subasta, de la misma dependerá la afluencia de público, se debe pues, convocar a la mayor concurrencia y esto se logra no sólo utilizando medios de gran circulación sino, además, cumpliendo con una publicidad eficientemente dirigida.

En cuanto a la etapa organizativa cumplida adecuadamente redundará en beneficio de la operación y se pone de manifiesto con un adecuado relevamiento de los equipos, maquinarias e instalaciones industriales ofrecidos, con una correcta exposición de los mismos, individualizándolos perfectamente brindando al interesado la identificación adecuada para su revisión en los días de exhibición que serán anunciados con la debida antelación.

El aspecto técnico es primordial para llevar a cabo este tipo de subastas, donde el profesional debe conocer las características de cada bien y sus valores de mercado, ya que desde importantes empresas hasta la pequeña y mediana industria requieren previamente información respecto del valor de los elementos ofrecidos.

Es en ese preciso momento donde la idoneidad del martillero se pone a prueba, demostrando sus cualidades de tasador a efectos de ubicar y orientar al comitente brindándole una valuación correcta, cualquiera sea el rubro de que se trate, desde establecimientos industriales, químicos, alimenticios, gráficos, de la construcción, etc.

Sólo esa adecuada preparación le permitirá al martillero interviniente obtener los mejores resultados durante la subasta, haciendo valer sus conocimientos, a efectos de lograr que el público asistente mejore sus ofertas.

La tarea de valuación, previa a la concreción de toda operación, ubica al comitente en la toma de decisiones y sirve como elemento de análisis para optimizar su gestión empresarial.

Valuación Técnica

Variadas son las razones por las cuales el empresario requiere información respecto del valor de sus equipos, maquinarias e instalaciones industriales, entre las que es dable destacar; la conveniencia de asegurar adecuadamente sus bienes, necesidades crediticias, situaciones en las cuales las pérdidas operativas han llegado a consumir parte del capital, o simplemente para tener sus activos valuados lo más cercano a la realidad posible.

Ahora bien, teniendo en cuenta que la valuación de bienes a valores corrientes constituye un acercamiento de la técnica contable a lo que económicamente se conoce como valores económicos presentes, la valuación técnica es el método empleado a efectos de expresar dichos valores corrientes.

La consideración de factores "técnicos" (características propias del bien) y "económicos" (valores recuperables) más la experiencia de personal idóneo es lo que posibilita la obtención de valores reales de mercado, ya que la actualización contable a efectos de reexpresar valores de distintos momentos a una fecha determinada utiliza índices que no siempre reflejan las reales variaciones producidas en los valores de los bienes.

Así aparece entonces la idoneidad y experiencia del rematador industrial como verdadero perito tasador a efectos de aportar datos para la confección de una "valuación técnica contable", que es en cuestión de lo que se trata.

Advertimos pues que la labor del rematador industrial no sólo se circunscribe a la realización de subastas, sino que, además, actuando como tasador aporta datos de capital importancia para la toma de decisiones empresariales y soporte para informes contables adecuados.

Recordando las palabras de Emilio Onganía quien sentó las bases de nuestra empresa:

"Cuando un Martillero cumple a conciencia su cometido
constituye una necesidad dentro de las actividades del País"

concluimos este comentario haciendo votos por el pleno desarrollo de la actividad.




martilleros de industrias



contáctenos

Rojas 1638/40 (1416) Buenos Aires - Argentina Tel/Fax: (54-11) 4583-9652 / 4584-0707